Hoy estoy mas habladora que de costumbre. Más dada a lo personal.
El otro día fuí con mis amigos a probar mi nuevo objetivo, el 50mm f1,4. Estoy encantada con que a casi todos mis amigos, mi chico y a mí nos haya dado por la fotografía al mismo tiempo. Es genial porque ahora podemos compartir muchas más cosas. Además todos estamos en edad de trabajar, unos más que otros
, y podemos permitirnos cada cierto tiempo, nuevo material fotográfico. (Cómo es la primera vez que hablo de manera más personal y no sé si les hará gracia que mencione sus nombres en el blog, voy a utilizar sólo iniciales) .
El coleccionista de Scalextrix y experto en delinear (en adelante D.) presumía de gran angular, la estudiosa de las energías renovables y madre polifacética, (en adelante N. ) de mochila, videojueguista aficionado y especialista en telecomunicaciones (en adelante F.) , todavía de nada nuevo pero pronto presumirá de su nueva 3100 y yo de 50mm. Por supuesto, todos burlándose de mí porque no tenía zoom y tenía que estar adelante y atrás para encontrar el encuadre. Pero hasta llegar a esto, aún tengo que contar más cosas.
Todo empezó por la mañana. Habíamos quedado, eso estaba claro, aunque no sabíamos para qué. Después de hablar largo y tendido con N. quedamos en que yo llamaría al amigo de los animales y veterinario de profesión (en adelante E.), y N. localizaría a más gente. Parecía que la diseñadora de producto y artista en general, V. (inicial artística) se iba a apuntar pero finalmente no. Lo mismo que el pirata electrónico y campuspartero ocasional (P.), pero al final tampoco.
Entre unas cosas y otras y como todos ellos son lo más impuntual del mundo, excepto D. que es un tío formal (os quiero igualmente) , se nos hizo de noche. La idea era ir a eso de las 17h a la ciudad de las artes y las ciencias para ver atardecer pero eran las 18h y aún estábamos cada uno en su casa (yo concretamente haciendo la siesta esperando recibir la llamada de “salimos…”) . Eso contando con que el 78% de las personas que dicen “voy de camino…” en realidad, aún se están poniendo los zapatos.
Total, que a las 18:30h estábamos en la CAC, totalmente de noche, D. , N. , F. y yo haciendo fotos a los edificios, con nuestras recientes adquisiones, unos con trípode, otros a pulso. Unos con mucho frío , otros no tanto. Pero eso sí, todos pasándonoslo de muerte, riendo y lo mejor de todo compartiendo nuestra afición.
Os dejo algunas fotos que pude hacer ese día:
También la galería de F. en flickr. De las fotos de los demás aún no sé nada porque no han tenido tiempo de darles el último retoque. Os las mostraré en cuanto estén.
Por último, decir que para la cena se nos unió el físico y heavy hasta la muerte R. que como buen marido de N. , llegó en hora y media cuando dijo que estaría en media. Y después de una larga discusión sobre si la hamburguesa era gigante o normal, o si la compota de manzana era mejor que la ensalada de col, pudimos disfrutar de una cena entre risas y algún que otro augurio para los controladores. No estaban todos los que son pero desde luego sí son todos los que estaban.
Me ha gustado escribir este post, y me temo que habrá más como este.
Feliz Navidad a todos!







Dani dice que quiere ir al cementerio.
Te veo pletórica. Bien!
III / VI me parece sorprendente. Un ejemplo de como jugar con el encuadre. La información visual es la justa para crear una falsa perspectiva. Al ser un reflejo perfecto, para mí, que no conozco el entorno y no tengo referencias de ese puente, me lleva a imaginar que se trata de una toma aérea sobre la vertical. La sensación de dar por “válida” tanto la toma vertical como la horizontal, me parece como poco eso, …sorprendente. Felicidades.
Gracias por pasarte Carlos!
Me gusta tu análisis, pero no logro ver la toma que tú ves, será porque conozco demasiado bien ese puente
Me ha gustado la entrada tan personal, y la simetría en las fotos
Un abrazo!